Biolan
Percepción, realidad y doble dígito.
A menudo nos encontramos con una paradoja en nuestro tejido industrial: empresas con una capacidad de ingeniería extraordinaria cuya percepción en el mercado no hace justicia a su excelencia técnica. Hace diez años, cuando comenzamos a colaborar con Biolan, nos enfrentamos exactamente a este escenario.
Biolan ya era un referente en tecnología de biosensores para seguridad alimentaria.
Su ingeniería era impecable, ofreciendo diagnósticos precisos, rápidos y sin reactivos tóxicos. Sin embargo, el dispositivo físico donde ocurría esa analítica no lograba reflejar el nivel de su innovación.
En la mesa de un laboratorio, conviviendo con equipos de grandes firmas globales, la tecnología no es suficiente; el producto debe transmitir a simple vista la misma solvencia que el dato que arroja.
El diseño del BIO3000 fue consecuencia de un profundo análisis: estudiamos detalladamente el contexto de uso crítico, las necesidades ergonómicas del analista y el posicionamiento estratégico al que la marca aspiraba.
Conceptualizamos el proyecto compaginando un lenguaje formal muy cuidado con los factores industriales. Creamos un diseño atemporal, intuitivo y riguroso, pensado para integrarse en el ecosistema de un laboratorio moderno. Cada decisión buscó asegurar que el equipo comunicara visualmente la precisión milimétrica de su tecnología interna.
El impacto de este trabajo lo resume Asier Albizu, su CEO: «El diseño ha cumplido su cometido y nos ha servido para cambiar disruptivamente nuestra imagen e incluso nos ha permitido posicionar nuestro producto y nuestra marca en otra dimensión».
El diseño industrial, cuando se integra de verdad en la estrategia corporativa, impacta en la cuenta de resultados. Hoy, Biolan opera a nivel global con 11 delegaciones y mantiene un crecimiento sostenido. El BIO3000 fue nuestro primer reto conjunto y nos enorgullece comprobar que sigue siendo una herramienta clave en su competitividad.
El impacto de este trabajo lo resume Asier Albizu, su CEO: «El diseño ha cumplido su cometido y nos ha servido para cambiar disruptivamente nuestra imagen e incluso nos ha permitido posicionar nuestro producto y nuestra marca en otra dimensión».
El diseño industrial, cuando se integra de verdad en la estrategia corporativa, impacta en la cuenta de resultados. Hoy, Biolan opera a nivel global con 11 delegaciones y mantiene un crecimiento sostenido. El BIO3000 fue nuestro primer reto conjunto y nos enorgullece comprobar que sigue siendo una herramienta clave en su competitividad.
- Arratola Aldea nº10
- 20810 - Aia (Spain)